miércoles 11 de enero de 2012

Caperucita Coja.




Estoy hasta la coronilla, cada vez con menos pelo, dicho sea de paso, de los recortes. No dejo de flipar con todas y cada una de las medidas "anti-Crisis" que está desarrollando el nuevo gobierno, y que parecen salidas del laboratorio del profesor Bacterio.

La última perla de la cantera azulona me la he encontrado esta tarde, cuando aprovechando un apagón en el curro he ido a regalarle un libro a un hijo ficticio que tuve con Angelina Jolie hace unos años, fruto de un romance también ficticio.

Resulta que he ido al fnac, pensando aprovechar las rebajas, porque el bolsillo no da para mas, y comprarle un cuento, cuando, cual ha sido mi sorpresa, veo en la estantería uno titulado Caperucita Coja... si, si, como lo leeis.

En la portada salía una chica de buen ver con una férula en la pierna derecha y postrada en una silla de ruedas, empujada, no me vais a creer, por el mismísimo lobo... si,si, como lo leeis.

Hojeando el librito, resulta que el lobo era un banquero (que originales, ¿verdad?) que había visto como su fortuna se había desvanecido y le habían cerrado el banco para que el reino de Muy muy lejano no viese reducido su poder adquisitivo y sus ciudadanos continuasen viviendo en un estado de bienestar de fábula... digooo de cuento. Pues eso, que como el lobo había generado una inestabilidad que hacía peligrar todo su reino, la malvada reina le había cerrado el chiringuito, el banco había desaparecido, y tubo que sacarse una oposición para trabajar de celador en un hospital público... si, si, como lo leeis.

En fin, que me he puesto a leer el puto libro,embelesado y no me he dado cuenta y el idiota del vigilante ha cerrado esto y me ha dejado aquí dentro, encerrado en la Fnac, así que nada, para lo que querais aquí estoy, que yo sigo leyendo, aunque el final parece que poco tiene que ver con la realidad.

1 Comentarios:

Amparo Bonilla dijo...

Entretenido el cuento, sería bueno saber el final.